Ciclo Nuevo

¿Qué es la “zona de confort”?

La mentada “zona de confort”

 

Muchas veces hemos escuchado o leído la frase “zona de confort”:

-“Estás en tu zona de confort y no arriesgas”

-“Debes salir de tu zona de confort”

-“Estoy tranquilo dentro de mi zona de confort”

 

Pareciera ser que esta frase remite a nociones tales como descanso, paz, tranquilidad pero no necesariamente es así.

 

 

Capacidades versus desafíos

 

La vida permanentemente nos va poniendo frente a distintas situaciones que debemos resolver, hacerles frente. Si te  interesa el tema recomiendo la lectura de La vida es una carrera de obstáculos.

 

El concepto cabal de la denominada “zona de confort” se entiende al analizar la relación entre dos factores: por un lado los desafíos a los que damos frente y, por el otro, las capacidades o talentos de las que disponemos.

 

Por capacidades o talentos entendemos todas las herramientas con las cuales contamos, de las que nos valemos a diario, tanto físicas como intelectuales, innatas o adquiridas. Así por ejemplo podemos nombrar nuestros conocimientos, nuestro temperamento, nuestra experiencia previa, entre otros factores.

 

Dicho esto, podemos distinguir tres situaciones diferentes, a saber:

 

1.- Capacidades superan los obstáculos: la zona de confort

Cuando disponemos de talentos suficientes para enfrentar un reto o situación, no nos representa ningún problema superar ese obstáculo. Con un esfuerzo mínimo podemos enfrentarlo exitosamente.

Aquí estamos frente a la “zona de confort”. Quien aprendió a conducir y está acostumbrado a hacerlo, puede tranquilamente ir con un vehículo de un punto a otro de la ciudad.

 

2.- Obstáculos superan capacidades: la ansiedad

Por el contrario, si nuestros talentos no son suficentes para enfrentar los retos, al darnos cuenta de tal situación se producirá ansiedad.  No es malo reconocer que esto sucede, generalmente es necesario para crear conciencia y generar un cambio en nosotros, por ejemplo, incorporando nuevos conocimientos o habilidades. En su aspecto más negativo, la ansiedad de podría llegar a transformarse en pánico, paralizándonos.

Volviendo al ejemplo anterior, un conductor particular difícilmente esté preparado para correr un rally o una competencia de Fórmula 1, porque no contaría con las herramientas necesarias para tales desafíos.

 

3.- Obstáculos y capacidades al mismo nivel: el equilibrio

Cuando los retos  y las capacidades están en un mismo nivel, los obstáculos se superan pero requieren conductas activas. La mente y el cuerpo ya no funcionan en piloto automático, deben esforzarse para alcanzar resultados exitosos. A este nivel se da el aprendizaje: el sujeto se encuentra activo, atento, actualizado, se esfuerza por desarrollar habilidades e incorporar nuevas aptitudes.

 

Es interesante y muy útil conocer nuestras aptitudes, nuestras herramientas, nuestras fortalezas, y cómo las utilizamos para resolver los retos que la vida nos pone frente nuestro; como también frente a situaciones concretas detectar cual de esos factores tiene mayor preponderancia (talento versus reto) o si están en un equilibro.

 

 

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