Ciclo Nuevo

La perra en celo y otras cuestiones sexuales… desde la óptica de los niños

En mi casa hablamos abiertamente de cualquier tema con mis hijos. Con un hijo mayor entrando en la pre adolescencia, todas las cuestiones sexuales están muy presentes.

Con mi mujer instamos a que nos pregunten cualquier duda que tengan, y tratamos todas las cuestiones evitando los prejuicios. Incluso si vemos que hacen algún gesto o dicen alguna mala palabra, les preguntamos si conocen el significado y se lo explicamos.

El que recibe conocimientos por adelantado es nuestro hijo menor, ya que escucha las preguntas que hace su hermano mayor y las respuestas y explicaciones que le damos. Y es él quien, cada tanto, nos sorprende con comentarios tan acertados como inocentes.

 

 

La perra está en celo

 

Mis suegros tienen una perra de un año y medio de edad, que, días atrás, entró en su segundo celo.

Mi suegro comentó que estaba paseando con la perra cuando se encontró con un perro sin dueño que se acercó rápidamente a olfatearla. Mi suegro impidió que se acercara demasiado y volvió para su casa; el macho los siguió y se quedó largo rato en la puerta llorando. La perra, del lado de adentro, también lloró largo rato y se frotaba su cuerpo contra el portón.

Ya en mi casa, mi hijo menor me preguntó qué había pasado con la perra, y le expliqué delante de mi mujer que las perras, generalmente dos veces por año, tienen unos días en los cuales son fértiles, pueden quedar embarazadas, y ese período se llama celo. Las perras en celo atraen a los machos porque segregan olores especiales. Y le seguí contando que la perra de los abuelos estaba en celo, y que ese día un perro macho se sintió atraído por sus olores, pero el abuelo no dejó que se acercara y la entró a la casa, porque no quieren que la perra tenga cría.

Para finalizar la conversación, dije lo siguiente:

-“Los animales cuando están en celo tienen muchas ganas de tener sexo, están calientes…”

“Ah, claro” interrumpió mi hijo, y agregó:” ¡como mi hermano!”.

 

 

Consulta sexual a la hora del desayuno

 

Habitualmente los días de semana nos despertamos temprano por el horario del colegio, y mientras nuestros hijos se levantan y se cambian, con mi mujer preparamos el desayuno. Los chicos se sientan, medio dormidos todavía, en una mesa que hay en la cocina. Generalmente mi mujer y yo desayunamos parados, mientras tomamos un sorbo de té o café y comemos alguna tostada, vamos alistando nuestras cosas y la de los niños, y de fondo escuchamos algún programa informativo en la radio.

Una mañana de esas, mientras mi mujer y yo estábamos desayunando, escuchando radio y preparando las cosas para salir, -todo al mismo tiempo-, nuestro hijo menor de pronto salió de su estado de semi somnolencia y preguntó:

-“¿Dónde se consigue semen?”

El sorbo de café que tenía en la boca salió escupido como un spray, y comencé a reírme, sorprendido por la inocencia y la ignorancia de mi hijo.

-“¿De dónde sacaste eso? Le preguntó la madre con cara de espanto.

El niño se dio cuenta que su pregunta provocó en nosotros reacciones inusuales, y comenzó a pedir perdón mientras sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas.

-“Vi en un vídeo en internet que estaban hablando de semen”- respondió avergonzado.

Lo tranquilizamos y le explicamos que no había nada de qué pedir perdón o avergonzarse, y le explicamos que el semen es el líquido que segregan los hombres, donde están los espermatozoides, que se fabrican en los testículos y que él no producía semen todavía porque era chico y no estaba desarrollado completamente en sus genitales.

 

Uno como padre, que intenta criar hijos curiosos  y los estimula a preguntar y aprender, nunca deja de sorprenderse por los comentarios y razonamientos que alcanzan. Y eso, en el fondo, me provoca una gran satisfacción.

 

Relacionado con el asombro, recomiendo la lectura del post El asombro nos empuja a pensar y entender

 

 

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