Ciclo Nuevo

Aprender: del “no sé que no sé” al “no sé que sé”

El aprendizaje es un pilar de nuestra vida y de nuestro desarrollo como personas. Permanentemente estamos aprendiendo aunque no seamos conscientes de ello. A mayores conocimientos, mayores herramientas tendremos disponibles para actuar.

Aprender no sólo es adquirir nuevos conocimientos, como veremos a continuación.

 

 

Los niveles del aprendizaje

 

Nivel 1: El saber: un primer nivel del proceso de aprendizaje es la incorporación de conocimientos teóricos. Sabemos como funcionan las cosas, entendemos fenómenos y las relaciones causales entre diversos factores.

 

Nivel 2: El saber hacer: Este segundo nivel implica aplicar en la vida práctica esos conocimientos especulativos adquiridos. Llevamos a la acción la teoría.

 

Nivel 3: El saber ser: La teoría, que se volcó a la acción, finalmente se incorpora a nuestro ser y se transforma en una aptitud.

 

 

También te puede interesar Cualidades de un buen docente: enseñara para la vida.

 

 

El proceso del aprender

 

El aprendizaje es un proceso, se da a través de distintas fases sucesivas entre sí. Para explicarlo sencillamente veamos cada uno de esos momentos a través de la relación de dos factores: la conciencia y la competencia.

Por conciencia entendemos aquí el conocimiento que tenemos nosotros respecto de determinados saberes o de la falta de ellos, es el darse cuenta de que no sabemos o de que sabemos.

Por competencia nos referiremos a los saberes que incorporamos y que tienden a hacerse aptitudes.

 

Primera etapa: No sé que no sé: aquí hay incompetencia e inconsciencia: no sabemos algo y tampoco somos conscientes de ello. Seguramente en el devenir de nuestras acciones no hemos necesitado de esos saberes, o no nos importaba adquirirlos.

 

Segunda etapa: Sé que no sé: Por alguna razón tomamos conciencia de que carecemos de conocimientos y que nos son necesarios. Hay conciencia e incompetencia.

 

Tercera etapa: Sé que sé: gracias al estudio, al entrenamiento, a la investigación, adquirimos conocimientos, y somos conscientes de ello, del cambio que se produjo entre el “no saber” y el “saber”. Hay competencia y conciencia.

 

Cuarta etapa: No sé que sé: los conocimientos incorporados y llevados a la acción se automatizan, ya no estamos pendientes de ellos. Poco a poco esas competencias se vuelven inconscientes y se tornan en hábitos.

 

También te puede interesar: El asombro nos empuja a pensar y aprender

 

Deja un comentario